Cristo con nosotros, para una relación directa con Dios.

"Nunca encontraremos algo que ya tenemos"; "Obtener lo nuestro está en el poder, la decisión y la acción"; "Arrepentirse y creer no de palabra sino de espíritu"; "No por nuestras fuerzas, sino por el Espíritu Santo de Dios que vive en nosotros".

sábado, 26 de marzo de 2011

9. Restauración - Prosperidad - Bienaventuranza

RESTAURACIÓN   -   PROSPERIDAD   -   BIENAVENTURANZA
SALMOS 126     /     SALMOS 127     /     SALMOS 128
Una trilogía de términos bíblicos que son abordados regularmente, alguno mucho más que otro, el asunto es que hoy los escudriñamos desde la revelación encontrada en el libro de Salmos; sin preámbulos entramos a ver las enseñanzas de lo siguiente:
1.    RESTAURACIÓN.
Hablar de restauración es referirnos al proceso histórico que pasó el pueblo hebreo, establecidos con mucha claridad en los libros de Daniel, Esdras, Nehemías y Ester, siendo estos los que nos revelan de alguna manera la secuencia especial de un proceso culminante en la preservación del pueblo de Dios.
Es por esto que en el Salmo 126 se encuentra una de las oraciones más preciosas que se usa como un cántico de acción de gratitud y súplica, de contenido alegórico, revelador y profético.  Pero más que ello está referido a una ORACIÓN DE RESTAURACIÓN.

Versión Reina Valera 1865
Versión: El Pueblo de Dios
Sal 126:1  Canción de las gradas. CUANDO Jehová hiciere tornar los cautivos de Sión, seremos como los que sueñan.
Sal 126:2  Entonces nuestra boca se henchirá de risa, y nuestra lengua de alabanza: entonces dirán entre los Gentiles: Grandes cosas ha hecho Jehová con estos.
Sal 126:3  Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros: seremos alegres.
Sal 126:4  Haz volver, o! Jehová, nuestros cautivos, como los arroyos en el austro.
Sal 126:5  Los que sembraron con lágrimas, con regocijos segarán.
Sal 126:6  Irá yendo y llorando el que lleva la preciosa simiente: mas viniendo, vendrá con regocijo trayendo sus gavillas. 
 al 126:1  Canto de peregrinación. Cuando el Señor cambió la suerte de Sión, nos parecía que soñábamos:
Sal 126:2  nuestra boca se llenó de risas y nuestros labios, de canciones. Hasta los mismos paganos decían: "¡El Señor hizo por ellos grandes cosas!.
Sal 126:3  ¡Grandes cosas hizo el Señor por nosotros y estamos rebosantes de alegría!
Sal 126:4  ¡Cambia, Señor, nuestra suerte como los torrentes del Négueb!
Sal 126:5  Los que siembran entre lágrimas cosecharán entre canciones.
Sal 126:6  El sembrador va llorando cuando esparce la semilla, pero vuelve cantando cuando trae las gavillas.


En verdad, abordar el tema llega como producto de una alabanza que se escucha frecuente en los servicios congregacionales independiente de religión, se ha popularizado, en el que precisamente a gran voz y con imagen de reverencia se entona; precisamente dice su coro:         
                                 “Cuando el Señor hiciere volver la cautividad,
         Seremos como los que sueñan…”

A mi mente llegó entonces la interrogante, si el evangelio habla de libertad, porque este canto habla de VOLVER LA CAUTIVIDAD, o sea ¿Dios nos quiere cautivos?, o nosotros ¿Cantamos para ser cautivos?, ¿Esperamos que vuelva la cautividad?; literal definitivo ¡NO! Entonces sin entrar a profundizar en lo histórico, aprendí dos lecciones importantes:

·         La alabanza no siempre es sinónimo de adoración; muchas veces nos transporta a cantar y repetir muchas frases y oraciones, que no entendemos, mucho menos profundizamos en nuestro espíritu para tratar de conocer lo que realmente expresamos y repetimos como loros; y

·         Este canto está referido a los cautivos que volverán, en lo histórico a los cautivos de Israel que volverían, o los que volvieron de cautiverio; en lo actual, ese remanente que aún está por llegar, o sea los que estamos esperando y que serán parte conjunta con los llamados.  O sea cantamos por los que vendrán… pero, ¿Cómo llegarán? si no vamos por ellos, si no los buscamos, por su puesto en el mover de Cristo.

En todo proceso regenerativo es necesaria la restauración, por eso nosotros al llegar a Cristo, o al recibir el llamado entramos a ser restaurados en la medida que somos obedientes y diligentes en buscar el reino de Dios y su justicia.

Pero de lo mucho que hay en el Salmo podemos ver: Nueva vida, viviendo la paz y el sueño de Dios, siendo modelo testimonial a los demás, fluyendo como el agua viva, también referenciando la siembra y la cosecha desde otra perspectiva inmaterial en la que se evidencia el trabajo de obrero de Dios, con esfuerzo y sufrimiento para llevar la semilla, para volver regocijado trayendo fruto (¡qué gran proceso!) 


2.    PROSPERIDAD

Este tema es quizá uno de los más popularizados hoy en día, pero ha sido directamente relacionado con lo material, lo económico y es evidente la difusión de doctrinas fundamentadas y difundidas para propagar este tipo de enseñanza por demás apartada de la verdadera Palabra de Dios.

Es precisamente el Salmo 127 el que abordaremos para ver algunos detalles descritos.


Versión Reina Valera 1865
Versión: El Pueblo de Dios
Sal 127:1  Canción de las gradas: para Salomón. SI Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican: Si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guarda.
Sal 127:2  Por demás os es el madrugar a levantaros, el veniros tarde a reposar, el comer pan de dolores: así dará a su amado el sueño.
Sal 127:3  He aquí, heredad de Jehová son los hijos: cosa de estima el fruto de vientre.
Sal 127:4  Como saetas en mano del valiente, así son los hijos de las juventudes.
Sal 127:5  Bienaventurado el varón que hinchió su aljaba de ellos: no será avergonzado, cuando hablare con los enemigos en la puerta.
  Sal 127:1  Canto de peregrinación. De Salomón. Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los albañiles; si el Señor no custodia la ciudad en vano vigila el centinela.
Sal 127:2  Es inútil que ustedes madruguen; es inútil que velen hasta muy tarde y se desvivan por ganar el pan: ¡Dios lo da a sus amigos mientras duermen!
Sal 127:3  Los hijos son un regalo del Señor, el fruto del vientre es una recompensa;
Sal 127:4  como flechas en la mano de un guerrero son los hijos de la juventud.
Sal 127:5  ¡Feliz el hombre que llena con ellos su aljaba! No será humillado al discutir con sus enemigos en la puerta de la ciudad.



La verdadera prosperidad viene de Dios, no tiene mucho que ver con el esfuerzo humano por alcanzar afanes materiales para “vivir bien” desde la perspectiva natural de hombre, impulsado principalmente por modelos económicos orientados a una sociedad de consumo.

¿Porqué hablar de prosperidad?, simple, fue abordado en el Libro de Salmos en un momento histórico en que a Salomón le tocaba construir un templo para Dios, y parece que la inspiración del mismo Dios hace un llamado de atención en su proceso de transformación, pasar de RESTARUADO a PRÓSPERO.  Nos toca igual, pero veamos:

·         No hay edificación de nada si Dios no está figurativamente como el arquitecto, de igual forma guarda el proyecto, porque aunque se pongan mil centinelas a velar será en vano, pero viene algo muy importante de reflexión, en lo referente al “reposo” figura de descanso en lo natural para recuperar fuerza, pero en el plan de Dios se habla de “el sueño” que es de Él y es para “su amado”, algo muy profundo.

·         Pasar a los hijos, herencia, fruto, figura de flechas habidas, en manos de valiente, hombre que produjo fruto, capaz de enfrentar sin riña a los enemigos en el límite que es otro punto de reflexión “la puerta” figura de ese límite lo bueno y lo malo, lo de afuera y lo de adentro, lugar para ver la gloria y estar atento a lo de afuera.

Lo descrito nos ilustra sobre la verdadera prosperidad, que si nos fijamos está orientada a lo espiritual, siguiendo una secuencia que conlleva la disposición de todos nuestros asuntos a Dios para que sean verdaderamente realizados, por eso habla de frutos del vientre (espirituales) que son de bendición y sirven para fortaleza y victoria en un mundo convulsionado en el que solo se puede alcanzar la verdadera paz, por medio de Dios.

Entonces este salmo nos muestra mucho, pero veamos esto: Prósperos por misericordia de Dios, los que confían a Él todo, bajo su cuidado, recibiendo alimento de pan de vida, palabra de Dios, con sueños verdaderos de amados, con frutos abundantes y victoriosos, las saetas en la aljaba representan parte de eso, porque nosotros como valientes somos los que enviamos esas saetas hacia el blanco perfecto y  es lo que da autoridad para enfrentar sin temor al enemigo.


3.   BIENAVENTURANZA

En los evangelios es uno de los temas más leídos porque representan bendición, pero es necesario discernir y pedir a Dios entendimiento, sobre todo para que nos haga comprender que toda bendición es producto de OBEDIENCIA, que es la condicionante que acompaña las bienaventuranzas.

Es en el Libro de Salmos donde más veces se refiere el término “bienaventurado” y precisamente comienza con una bienaventuranza para el varón que no anduvo en consejo de malos...; pero esta vez veamos el Salmo 128 que nos muestra la condicionante especial para alcanzar bienaventuranza.




Versión Reina Valera 1865
Versión: Jerusalén 1976
Sal 128:1  Canción de las gradas. BIENAVENTURADO todo aquel que teme a Jehová, que anda en sus caminos.
Sal 128:2  Cuando comieres el trabajo de tus manos, bienaventurado tú, y bien habrás.
Sal 128:3  Tú mujer será coma la parra, que lleva fruto a los lados de tu casa: tus hijos, como plantas de olivas, al rededor de tu mesa.
Sal 128:4  He aquí que así será bendito el varón que teme a Jehová.
Sal 128:5  Bendígate Jehová desde Sión; y veas el bien de Jerusalem todos los días de tu vida.
Sal 128:6  Y veas a los hijos de tus hijos, la paz sobre Israel.

 Sal 128:1  = Canción de las subidas. =
Sal 128:1  Dichosos todos los que temen a Yahveh, los que van por sus caminos.
Sal 128:2  Del trabajo de tus manos comerás, ¡dichoso tú, que todo te irá bien!
Sal 128:3  Tu esposa será como parra fecunda en el secreto de tu casa. Tus hijos, como brotes de olivo en torno a tu mesa.
Sal 128:4  Así será bendito el hombre que teme a Yahveh.
Sal 128:5  ¡Bendígate Yahveh desde Sión, que veas en ventura a Jerusalén todos los días de tu vida,
Sal 128:6  y veas a los hijos de tus hijos! ¡Paz a Israel!



El temor a Dios, el temor de Dios en nuestro corazón, es referido en el libro de Proverbios como la base de la sabiduría, por eso debemos comprender en qué consiste, porque de acuerdo a lo descrito en el Salmo 128 es sobre lo cual se fundamenta una de las bienaventuranzas más profundas descritas en la Biblia.

En nuestro caminar se nos ha enseñando que el temor es algo negativo cuando se refiere a cosas del mundo, pero el temor de Dios es algo distinto, por eso hablar de Dios es hacer referencia a cumplir con su Palabra, sus mandatos, seguir y hacer lo que dice.  No podemos identificarnos como cristianos si no cumplimos con lo que Jesús enseñó y no podemos decir que somos temerosos de Dios si vivimos en constante pecado.

Volvemos a ver, RESTAURADO - PROSPERADO- BIENAVENTURADO; parece este último término la culminación o el sello final de un proceso establecido en el plan de Dios para nosotros, sus hijos.  Veamos puntos especiales de la enseñanza:

·         Temer a Dios es andar por sus caminos, no apartarse de ellos ni a derecha ni a izquierda, “sus caminos”, Cristo dijo ser “el camino”, por allí es donde se debe transitar; el alimento a ingerir producto de nuestras manos es para bien, es parte del “esfuerzo” demandado por Dios, está referido mucho más allá de lo físico, está orientado a lo espiritual, sentir un bienestar con lo hecho para el Reino.

·         Amamos a Dios, amamos al prójimo, establecemos relaciones y Dios nos da más allá de lo esperado, una familia de acuerdo al plan perfecto, recibiendo también del fruto y sobre todo bendición desde lo alto para “ver” desde aquí lo porvenir en el Reino de Dios, la simiente generacional y recibir sobre todo la “Paz”, aquella que repetimos constantemente “que sobrepasa todo entendimiento”.

En nuestra propia naturaleza no alcanzamos a dimensionar lo contenido en una BIENAVENTURANZA decretada por Dios, por eso es necesario entrar en ese proceso de intimidad con Él, para que a través de su palabra encontremos el sentido preciso de lo que fue dejado para edificación de nuestra vida, de tal cuenta que podamos con firmeza llevar la semilla de la palabra a toda criatura.

Que podemos recibir del salmo 128: El temor a Dios es seguir su camino, ser diligente en su obra, es alcanzar madurez y que todo fruto a ser compartido sea para bendición que viene de lo alto, que viene de Dios.

Como han de saber, no nos gusta realizar conclusiones porque cada uno debe pedir a Dios esa revelación para comprender sus enseñanzas, solo cabría decir que Dios es el arquitecto de nuestra vida, de Él emana todo, nosotros solo debemos estar atentos a recibir la sana doctrina y la instrucción correcta.

Hechos 3, 20-21
·         “Y Él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la RESTAURACIÓN de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo.”

Salmos 68, 6   
·         “Dios hace habitar en familia a los desamparados; Saca a los cautivos a PROSPERIDAD; Mas los rebeldes habitan en tierra seca.”


Lucas 13, 16-17
·         “Pero BIENAVENTURADOS vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.
Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron.”

Amén.

Edición personal.

8. Palabra Viva

NO ES PARA APRENDERLA, ES PARA PRACTICARLA.
Sin ninguna duda el obrar de Dios en cada uno es de diferente manera, hoy quiero compartir algo especial ocurrido en estos días, porque llega justamente de la forma en que se describe el título, voz de Dios revelada a través de un sueño en el que al estar leyendo La Biblia, en una sola línea y escucho la frase, “NO ES PARA APRENDERLA ES PARA PARACTICARLA”.  Estaría de más detallar una serie de acontecimientos en torno a esto, que vienen y confirman el mover de Dios en nuestra vida, por eso mejor dejar que su palabra fluya y haga efecto en nosotros.
Siendo que en el camino de buscar a Dios podemos llegar a padecer males, es necesario pedir que sea el Espíritu de Él que nos permita discernir y recibir verdadera instrucción que sea para edificación y corrección de nuestra vida, porque precisamente es ese el mensaje: LA PALABRA DE DIOS NO ES PARA ESCUCHARLA O APRENDERLA DE MEMORIA, SINO PARA PONERLA POR OBRA o sea precisamente practicarla; justo podemos reflexionar en lo que le dijo el Apóstol Pablo a Timoteo:
2 Timoteo 4,3-5
“Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, antes teniendo comezón en las orejas, se amontonarán maestros que les hablen conforme a sus mismas concupiscencias.
Y así apartarán de la verdad el oído, y se volverán a las fábulas.
Tú por tanto vela en todo, sufre trabajos, haz obra de evangelista, cumple bien tu ministerio:”
Es entonces el punto importante en el cual basamos el presente mensaje, porque para hacer práctica la Palabra de Dios debemos comenzar a analizar nuestra vida y ver a la luz de ella la posición en que nos encontramos; estoy refiriéndome a nuestro vida espiritual, más allá de nuestra posición congregacional o religiosa.
Ahora de aquí en adelante, para entender la práctica de vida sobre fundamentos bíblicos entraremos a leer algo sobre lo cual debe estar asentada la práctica descrita, encerrada en una sola palabra OBEDIENCIA.
De alguna manera creo que todos los llamados cristianos, independientemente de nuestras diferencias, tratamos de ser OBEDIENTES a la palabra de Dios; pero la obediencia debe más allá de nacer, ser perfeccionada en nuestra vida y eso se hará siempre y cuando estemos bajo la luz de la Palabra de Dios y por obra del Espíritu Santo.

·         LA OBEDIENCIA

Es la acción de cumplir la voluntad de quien manda o lo que está dispuesto en una ley o precepto, sea que la orden prescriba una determinada acción o la prohíba.  En las Escrituras Hebreas del verbo scha·má`, que significa básicamente “oír” o escuchar”, por tanto algunas ocasiones la expresión se refiere simplemente a oír o percibir algo por el sentido del oído; ahora hablar de voluntad, deseo, instrucción, mandato, el sentido de este término hebreo es “prestar atención u obedecer” al que habla.
Parecido es el verbo griego hy·pa·kóu·o (el sustantivo correspondiente es hy·pa·ko·e) expresa la idea de obedecer, y significa literalmente “oír desde abajo”, es decir: escuchar bajando la cabeza, escuchar con sumisión o atender.

En la vida cristiana La obediencia a Dios es esencial, porque Él como Hacedor tiene derecho de exigir obediencia absoluta de todas sus criaturas, por ser la Verdadera Fuente de la que se deriva y depende la vida.  Leamos algunos pasajes bíblicos:

Salmo 95, 8-9
“No endurezcáis vuestro corazón como en Meriba: como el día de Masa en el desierto, donde me tentaron vuestros padres, probáronme, también vieron mi obra”.

Debido a los atributos de Dios Omnisciente y Todopoderoso, lo que dice merece sumo respeto y atención; a la idea de un padre humano que espera de sus hijos obediencia a su palabra, sin un niño es lento en responder, el padre puede enfatizar ¿Me has oído?, con mucha más razón el Padre celestial requiere atención receptiva y respuesta a sus expresiones.

Deuteronomio 18, 18-21
“Cuando alguno tuviere hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere a la voz de su padre ni a la voz de su madre, y habiéndole castigado, no les obedeciere; Entonces tomarle han su padre, y su madre, y sacarle han a los ancianos de su ciudad, y a la puerta de su lugar, y  dirán a los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es contumaz y rebelde, no obedece a nuestra voz, es glotón y borracho.
Entonces todos los hombres de su ciudad le apedrearán con piedras, y morirá: y quitarás el mal de en medio de ti, y todo Israel oirán y temerán.”

Los que hemos transitado en conocimiento a través de la Biblia sabemos que en el Antiguo Testamento Dios estableció leyes y normas específicas que regían la vida del pueblo escogido por Él; sabemos también que toda falta o pecado fue, y es hoy, producto de la “desobediencia a Dios”. Ojo con lo dicho anteriormente.
Proverbios 4, 1.
“OID hijos la enseñanza del padre; y estad atentos, para que sepáis inteligencia.”

Isaías 64, 8
“Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre: nosotros lodo, y tú el que nos obraste; así que obra de tus manos somos todos nosotros.

1 Pedro 1, 14
“Como hijos obedientes, no conformándoos con las concupiscencias que antes teníais estando en vuestra ignorancia; mas como aquel que os ha llamado es santo, semejantemente también vosotros sed santos en todo proceder;”

En el transcurrir de la humanidad podemos encontrar una serie de acontecimientos que marcaron cambios importantes en ese proceso de acercamiento de un pueblo hacia Dios, porque con regularidad se evidencia la “desobediencia” y por mucho también la “misericordia de Dios”, ante los constantes pecados.  Es en ese proceso que Dios manifiesta su amor hacia los que una vez conocimos la obra de Cristo en la Cruz, por medio del cual nos hizo participes de gracia  para ser llamados Hijos, si seguimos sus pasos de OBEDIENCIA al PADRE.
Hasta aquí leímos ejemplos claros del llamado a la obediencia, podríamos citar muchos más pero en realidad el mensaje que queremos recalcar viene a continuación.   

Romanos 5, 19
“Porque como por la desobediencia de un hombre muchos fueron hechos pecadores, así por la obediencia de uno muchos serán hechos justos.”

Sin entrar en detalles, el pasaje de Pablo a los romanos es muy claro, mencionando la desobediencia de muchos, que a lo largo de la Biblia aparecen, así también los hay obedientes, y por supuesto la referencia específica a Adán y a Jesús nuestro Señor y Salvador.

Imaginemos, que en obediencia, Abraham salió de su tierra hacia la promesa, Moisés llevó a Israel de la cautividad en busca de la tierra prometida, Noé hizo el arca y así a lo largo de la biblia encontramos grandes ejemplos al respecto, no solo de hombres sino de mujeres como Débora, Noemí, Rut, Ester, María, etc.

En contra posición la desobediencia también abundó y por ello un pueblo con promesa padeció mucho, pasando de un patriarcado a ser guiado por jueces, de jueces a reyes, de reyes a profetas, y de profetas hasta el nuevo pacto, sellado con la sangre del Hijo de Dios.

Ahora al mencionar en un párrafo anterior,  ojo con obediencia o desobediencia a Dios, es porque a lo largo de nuestro caminar, hoy encontramos mucha doctrina humana que en el nombre de Dios llama a obediencia a cosas que no vienen de Dios, por eso precisamente en otros estudios hemos recalcado la importancia de atender la voz de Dios y pedir a Él sabiduría y discernimiento para aprender a identificar su llamado; capacidad que definitivamente podremos distinguir por medio de su Espíritu Santo que mora en nosotros. 

Veamos algo concreto, precisamente encontrado en el libro de Ester, también visto como uno con mucho significado y revelación de parte de Dios para nosotros.


·        VASTI LA REINA DESOBEDIENTE

Ester 1, 10-12
“El séptimo día estando el corazón del rey bueno del vino, mandó a Meumán, y Bazata, y Harbona, y Bagata, y Abgata, y Zetar, y Carcas, siete eunucos, que servían delante del rey Asuero, que trajesen a la reina Vasti delante del rey con la corona del reino, para mostrar a los pueblos y a los príncipes su hermosura; porque era hermosa de parecer.
Y la reina Vasti no quiso venir al mandado del rey que le envió por mano de los eunucos: y enojóse el rey  mucho, y encendióse su ira en él.”

El Rey Asuero, según lo descrito, estaba de fiesta, la cual fue prolongada y justamente luego de invitar a todo el pueblo durante siete días, por medio de sus “eunucos” mandó llamar a la reina a comparecer delante de él y ser presentada al pueblo, ella DESOBEDECIÓ.  El pasaje es muy claro, no hubo excusas, pretextos, simplemente no compareció delante del Rey.

Sin entrar en ampliación de lo descrito en la Biblia (sugiero leer todo el capítulo 1 de Ester).  Entremos a ver detalles concretos aleccionadores en los hechos ocurridos. 

El pecado de Vasti no fue solo desobedecer al Rey, sino negarse a comunicar lo grandioso, lo basto, lo glorioso de su reino, eso sería reflejado en las relaciones matrimoniales del reino. Este hecho sería sabido por todas las mujeres de Persia y tendrían  estimado en poco a los esposos, o sea menosprecio y enojo en todas las provincias del Reino.  Los acontecimientos provocados fueron que se promulgara entonces el decreto por medio del cual Vasti, no llegara más a presencia del Rey, fue desconocida como reina, su gracia interna ya no es reconocida por el Rey; ahora los ojos del Rey son puestos en buscar a la sustituta, mejor que ella.  

Hay grandes significados en lo descrito aquí, nosotros sintetizaremos al máximo porque cada actor de la Escritura de este pasaje simboliza mucho a lo actual.

Traigamos a nuestro tiempo esto, Vasti representa a una iglesia desobediente, la cual al no estar en comunión con el Rey que es Dios, ha sido desconocida, ha perdido la comunión con Él.  Veamos lo que ocurre con una iglesia contemporánea, o sea examinemos a la luz de su palabra las imágenes que reflejan en sus propias relaciones y en su mover.

No podemos pasar por alto, el valor del matrimonio en el plan de Dios, porque desde la creación la familia a través del mismo es la unidad que mejor expresa el reino.  La palabra de Dios dice, la mujer sujeta a su esposo, pero habla de un esposo sometido a Dios, o sea es una relación de efecto dominó si una pieza no encaja todo es desbaratado.  La desobediencia también es evidente en la calidad de matrimonios que tienen las congregaciones, por eso es necesario examinar la iglesia.

Lo peor de todo esto es que Vasti no murió, siguió con sus actividades, es lo mismo, hoy vemos mucho mover eclesiástico, congregacional que sin comparecer delante de Dios, sin tener intimidad con Él hacen grandes obras carnales y almáticas; seminarios, congresos, escuelas, conferencias, etc. pero que están desconectadas de los propósitos del Reino.  Su gracia interna está desconectada del Rey, perdieron su comunión; aún más peligroso es que no está muerta, atrae muchos así por engaño, los cuales por consiguiente son llevados a caminos equivocados y hasta la muerte.

Hoy Dios aún está buscando su Ester, la que ocupará el reino; por eso Dios obra en su remanente el cual es movido mediante la obra de Dios, porque son llevados a donde Dios está presente, donde Él opera, aunque la gente quiera quedarse y obedecer a liderazgos humanos, el mover de Dios es de forma sobrenatural para ir, como dice su palabra de gloria en gloria. Entender esto, es desde lo espiritual no desde lo intelectual.

El congregarse constantemente, las predicas bien estructuradas por hombres, el carisma del predicador, las recetas almáticas, no son validas para el reino, son del mover de Vasti; es por medio del fluir de Dios en lo que hace, es que un hombre, una iglesia refleja y transmite verdadera comunión con Dios, y sin necesidad de técnicas humanas, su mensaje espiritual llega a lo espiritual de su congregación.

Dios hoy, el Asuero de la historia, llama a Ester, para reemplazar a la iglesia desobediente de este tiempo; la cual está haciendo de todo lo mencionado, mediante todo tipo de prácticas humanas para  atraer almas, pero que en conclusión no está en comunión ni sometida a OBEDIENCIA; por lo tanto está desechada.

He allí la importancia de estar atentos a obedecer a Dios.  

·         SAUL EL REY DESOBEDIENTE.

1 Samuel 15, 22-28
“Y Samuel dijo: ¿Tiene Jehová tanto contentamiento con los holocaustos y víctimas, como con obedecer a la palabra de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios: y el escuchar, que el sebo de los carneros.
Porque pecado es de adivinación la rebelión, e ídolo e idolatría, el quebrantar. Y por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado que no seas rey.
Entonces Saúl dijo a Samuel: Yo he pecado, que he quebrantado el dicho de Jehová, y tus palabras: porque temí al pueblo, y consentí a la voz de ellos: perdona pues ahora mi pecado, y vuelve conmigo para que adore a Jehová. Y Samuel respondió a Saúl: No volveré contigo; porque desechaste la palabra de Jehová, y Jehová te ha desechado que no seas rey sobre Israel.
Y volviéndose Samuel para irse, él echó mano del canto de su capa, y rompiose.
Entonces Samuel le dijo: Jehová ha rompido hoy de tí el reino de Israel, y lo dado a tu prójimo, mejor que tú.”

Saúl fue instruido por Samuel para derrotar a los amalecitas y él desobedece a la voz de Dios, escuchando la voz del pueblo, con lo cual  traspaso la orden de Dios.  La amonestación a Saúl fue precisa, no OBEDECIÓ por no ESCUCHAR a Dios, en cambio reconoció haber consentido la voz del pueblo por temor a ellos.

Y ocupó Saúl por mucho tiempo más, creo aproximadamente 17 años, el reino, pero había perdido comunión con Dios, que a través de Samuel por otro lado estaba levantando un nuevo ungido, mejor que él.

La historia de Saúl se asemeja en parte a lo ocurrido con Vasti y también simboliza al mover actual, que en los procesos eclesiásticos hay mucho movimiento de Saules que operan sin el respaldo de Dios, pero lo importante es que por mucho Dios también está ungiendo muchos Davides los cuales han sido llamados para su reino.

En el mover actual como en el histórico Saúl se debilita y David se fortalece, porque precisamente sin presencia del Rey, no hay autoridad y la autoridad viene del Espíritu Santo o no viene; eso debe evidenciarse en tu congregación, eso debe manifestarse en todo el orden interno y en todas las áreas ministeriales.  Lo interno otorga permeabilidad a lo externo. 

Al final el llamado es para un remanente santo que Dios levanta, y quizá está compuesto por gente que ni se ha convertido, porque el reino de Dios no es por antigüedad, ni por escalafón, ni por estructura humana, es por OBEDIENCIA.

Es así el mover de Dios, LA OBEDIENCIA es la base de su reino, desde el principio fue así, el orden estaba establecido así.

Porque la novia tiene belleza interna y los eunucos tienen que extraer esa belleza, no para reflejar a lo externo; sino para que seamos desprogramados de lo mundano y recibamos la programación de Dios, que es en el nuevo nacimiento.

Amén.


Referencia Bíblica: Reina Valera 1865

Edición personal

7. Transición divina.

TRANSICIÓN DIVINA
SAN LUCAS 5: 1 - 11     |     MATEO 4: 18 - 22     |     MARCOS 1: 16 - 20
LA PESCA MILAGROSA | JESÚS PRINCIPIA SU MINISTERIO | JESÚS LLAMA A CUATRO PESCADORES
Los pasajes bíblicos y títulos citados detallan un evento común que puede resumirse en el encuentro entre dos tipos de personas: Uno, el hombre identificado con hacer y cumplir una misión especial para la cual fue enviado, asumiendo una naturaleza humana, despojado de lo divino, pero que disfruta compartir con los demás su mensaje de vida; los otros hombres con una misma naturaleza, esforzados en alcanzar un modo de vida, para cubrir sus necesidades básicas, ocupados en eso.
En los evangelios se detalla lo descrito; Jesús había principiado su ministerio, luego fue a Nazaret lugar donde fue criado, pero fue echado, quisieron matarle por declararse como Mesías y haber tocado el ego de los maestros de la palabra de la sinagoga al hacer referencia a los pasajes de la viuda de Serepta de Sidón a la que fue Elías, así como el pasaje de muchos leprosos de Israel en tiempos del profeta Eliseo, pero Dios había sanado a Naamán el sirio.
Es necesario hacer referencia que Jesús fue creciendo a través de su preparación, en efecto, cuando entró a la sinagoga para leer la Palabra de Dios, no fue un evento casual, era un evento preparado, allí podemos establecer el tipo de hombre que era en su naturaleza humana (en aquellos tiempos el hecho de leer era para un estatus social especial, más aún en la sinagoga), pero el hecho principal a tomar en cuenta fue el impacto causado en los fariseos a través de la lectura, así como de sus palabras posteriores, lo que implicó la irá de los religiosos presentes.
El tema ha abordar, está enfocado en lo que dice San Lucas 5, 4-10; debemos recibir la revelación de Dios en el proceso de la pesca milagrosa y el llamado al servicio de Dios.
El título del tema es orientado a identificar con claridad ese proceso de transición, en el que no hay evidencia a simple vista o entender de la divinidad, sin embargo al profundizar en el estudio se percibe de gran manera la mano poderosa de Dios en un evento de apariencia casuista, pero que simboliza ni más ni menos la formación apostólica para cumplir con una misión que incluye nuestra salvación.
Veremos cómo hombres de lo más común de ese momento, son llamados a ser discípulos y posteriormente el proceso de formación, para pasar a convertirse en Apóstoles de Cristo; el propósito es cumplido a través de esa transformación divina, que veremos en una secuencia, sin adentrarnos más en citas bíblicas, que sobrarían para referenciar.
1.    TU BARCA ESTÁ EN TIERRA
Se evidencia que Simón Pedro había concluido con su trabajo, puede considerarse fracaso en el tiempo específico, porque no habían  pescado nada.  Por eso su barca puede inferirse que estaba ya en tierra. 
La barca puede simbolizar nuestras actividades, empresa, trabajo, familia y todo aquello que en el entendimiento consideramos la herramienta o el medio que nos sirve para intentar suplir nuestras necesidades (Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes).
Ahora implicaría examinar la posición y lugar que ocupa nuestra barca. El agua simboliza la palabra de Dios, tierra puede ser símbolo del mundo. Si fracasamos en lo espiritual ¿vamos a poner nuestra herramienta en el mundo?; piensa al respecto. 

2.    PUSISTE A DISPOSICIÓN TU BARCA
Si nos aferramos al ego, creeremos que lo que tenemos (incluyendo la barca) es producto de nuestro esfuerzo, sin embargo debemos aprender a reconocer que Dios es el dueño de todo; pero Él es un caballero y pide que nosotros pongamos a disposición inicialmente lo que tenemos y consideramos que es nuestra posesión (Enseñaba desde la barca a la multitud).
El se vale de lo que tenemos, aún si consideramos que es insignificante o lo contrario, lo usará y será de bendición.
3.    OBEDECES UN LLAMADO DIVINO
Dispusimos nuestra barca, ahora viene el llamado.  En nuestra naturaleza y lógica humana puede parecer incongruente con nuestra situación, incluso podemos llegar a cuestionar y argumentar por “nuestro conocimiento”, “nuestra preparación” (Más en tu palabra echaré la red).
Es allí donde llega el punto importante, la decisión personal, OBEDECER o no hacerlo.  La obediencia desarrolla fe, van de la mano, son el complemento.
4.    ESTÁS EN UNIDAD CON LOS DEMÁS
Llegará la bendición, ¿estamos preparados para recibirla?; más aún tendríamos que preguntarnos ¿estamos preparados para compartirla? (Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían.)
Cuidado con cerrar nuestro entendimiento cuando llega la bendición.  Es necesario compartir la bendición, la abundancia, buscar la unidad con nuestro prójimo y compartir siempre.  Hoy puede ser tu barca, mañana la de tu hermano, tu mano debe estar siempre lista para los demás.
5.    RECONOCES EL SEÑORÍO
Al recibir un llamado probablemente no estemos convencidos del todo, pero por supuesto habiendo recibido bendición el panorama cambia. Ahora bien ¿será necesario ver la bendición?  (Simón Pedro cayó de rodillas ante Jesús…) Hay un cambio de percepción: De Maestro a Señor (debemos andar por fe, no por vista).
La enseñanza es preciosa, del Magisterio al Señorío, es un paso elemental, dejar de lado la estructura humana e ir en pos de la verdadera palabra de Dios, es decir, ¿en quién tenemos puestos los ojos?
6.    EL TEMOR LLEGARÁ, PERO SI NO ES DE DIOS SERÁ QUITADO
Nuestra condición pecadora hace temer hasta de la bendición, porque también el enemigo es astuto, en el proceso siempre está al tanto de nuestros movimientos y en cualquier descuido intenta echar por tierra o bloquear tu llamado (…pero Jesús dijo a Simón: no temas;…).
Hay que tener cuidado porque el temor que no viene de Dios paraliza, para evitarlo hay que permanecer listos, atender siempre la voz de Dios y estar bajo su cobertura.  
7.    LA CONVERSIÓN A UNA NUEVA COMISIÓN
El punto culminante del encuentro, el llamado y todo el proceso no es más ni menos que una nueva comisión de vida, un cambio total.  Es necesario que examinemos nuestro caminar, la posición en que nos encontramos, revisar los pasos en nuestro andar y a la luz de la Palabra de Dios identificar el camino correcto. (Desde ahora serás pescador de hombres).
Jesús es el camino, la verdad y la vida; nos tocaría examina la transición y ver si hay algo divino; son siete pasos, el número siete simboliza plenitud; pero llegamos a ver muchos puntos que podríamos resumir a manera de conclusión.
·         El significado de la barca es que siendo parte importante en nuestra vida puede provocar afanes que lejos de hacernos prósperos (desde la perspectiva espiritual) puede limitarnos, pero al mismo tiempo, simboliza la disposición de nuestros asuntos a Cristo.
·         Estamos dando paso a que ocupe nuestra barca y le damos posesión a Él de lo que le pertenece.
·         La abundancia en la pesca, puede ser que Dios permita que consideremos estar bien en todo, pero es necesario revisar la relación con Él. 
Y lo más importante llegó al final en el versículo 11 “y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron”. Allí está el requisito de los verdaderos discípulos; dejaron sus barcas, la abundancia de su pesca y siguieron al Señor, para adentrarse en una nueva comisión.
Recordemos, la bendición es una promesa integral de vida, lo económico es solo un componente más.
 Hechos 17, 29 “Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la DIVINIDAD sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres.”

Amén.

Edición Personal.